Barranco de Los Juncos


Esta mañana fuimos Inma, Estrella, Vanessa, Lilian, J. Luis, Manolo, Valentín, Javier y yo (Francis) al Barranco de Los Juncos en Candelaria. Dejamos los coches en la Cuesta de las Tablas, en el bar que hay allí en la carretera vieja, cogimos el maquinón de J. Luis (que no es de el) y le pegó una fundida por aquella pista para arriba que casi echamos la pota todos allí detrás, joder fueron 15 minutos irrepetibles. Cuando llegamos al lugar de comenzar el descenso nos visitó un picoleto del grupo de rescate muy amable que estaba de ronda por allí y al vernos subir fue a preguntar lo que íbamos a hacer, después de conversar un ratito con el y luego de haberle meado el perro poli la mochila de Estrella, empezamos nuestra aventura.

Los primeros saltos estuvieron muy divertidos, sin ninguna dificultad, el barranco es muy agradable de bajar, pero cuando llegamos a los dos últimos rapeles... amigos hay que verlo... el penúltimo no acojona porque no es vertical, aunque tiene por lo menos 60 metros, pero el último hay que echarle un poquito de coj... porque es totalmente vertical, pero resulta que al bajar unos diez metros, te encuentras sin pared donde apoyar los pies, o sea una bóveda de unos 65 o 70 metros, hay que bajarlo colgado totalmente, una autentica pasada. Cuando llegas abajo la sensación de satisfacción de haber echo esa proeza es genial. Pues nada, animo a todo el que le guste la cuerda, a hacerlo, porque es una sensación irrepetible. Después de unas cañitas y unos refrescos en el bar de la carretera nos fuimos cada uno para nuestras casitas. Hasta pronto y seguiremos informando.

25 de agosto de 2002
Francis el de Arafo.